sábado, septiembre 10, 2005

Graves deficiencias en el sistema universitario


Las universidades deberían asumir la tarea de no formar a los estudiantes en una burbuja aislada, sino proyectarlos siempre a realidades más complejas, como el mercado laboral, el trabajo social y el emprendimiento.
Así los jóvenes podrían enfrentar un escenario muy distinto fuera de la universidad, y las frustraciones no causarían tanto impacto en los alumnos, por que tendrían las herramientas para poder enfrentar y asimilar un “fracaso”.

Las universidades deberían incluir desde el primer año de la carrera contenidos que contribuyan al desarrollo de habilidades, que sean de utilidad para poder desarrollar en cualquier entorno profesional y que preparara a los jóvenes a enfrentar el mundo que viene.

Universidades chilenas En Chile aún las universidades son deficiente a la hora de preparar a sus estudiantes a enfrentar los cambios que se vienen, muchas se enfocan sólo en resaltar el nombre de esta, a admitir alumnos sin las mínimas exigencias, con el fin de convertir la educación en un negocio rentable. Lo único que logran con esto es una desorganización, y la poca valoración de sus profesionales a la hora de enfrentarse a la vida laboral.
Otro problema es la falta de compromiso de profesores, alumnos y facultades en general que no son capaces de escuchar o de recibir críticas y no se arriesgan a nuevas metodologías de enseñanza.
uno de los problemas más graves a mi parecer es la falta de apoyo que tienen algunas universidades a los alumnos que trabajan para pagar su carrera con horarios poco flexibles y sin ninguna facilidad para que el alumno pueda cumplir satisfactoriamente con todo lo que se le exige, situación que se ve en muchas universidades sobre todo en los planteles privados como éste, casos que se deberían utilizar como ejemplos a seguir, terminan siendo algo que no se debe hacer, si uno quiere estudiar. Esto es algo que no debería ocurrir por que se supone que se están formando jóvenes con un espíritu emprendedor que sean capaces de desenvolverse en la vida laboral y no estudiantes que viven en una burbuja y que creen que al terminar su carrera todo será fácil.

Responsabilidad compartida

Claramente el problema no es sólo de las universidades, ya que también hay una falta de preocupación de los jóvenes, por que día a día nos encontramos con que se han inventado nuevas máquinas, nuevos métodos para realizar mejor las labores, que hacen la vida más fácil y más eficiente, por lo que nos relajamos y esperamos que todo se nos haga más cómodo sin esmerarnos mucho en lo que hacemos siempre buscando la manera de facilitar las cosas y confundimos el concepto de aprovechar los cambios, con dejar que todo se nos de fácilmente.
Otra importante deficiencia, que tienen las universidades son los idiomas, ya que no se enseñan como se debe ni se les da la importancia que tienen de base sobre la que se fundamenta un futuro mercado de trabajo cada vez más globalizado, por lo que las universidades tienen que contar con estudiantes que se puedan desenvolver como buenos profesionales, con conocimientos sólidos y prácticos, ya que el dominio de un idioma adicional, además del nativo es la gran clave para poder enfrentar el mundo que viene.
Aquellas personas que buscan ser profesionales no pueden estar ajenas a estos cambios y deben prepararse ante dicho fenómeno y lo más importante, tener una mentalidad abierta ante lo nuevo.

En conclusión, las universidades deben enseñar a sus estudiantes a aceptar y aprender nuevas cosas permanentemente, conocer mucho más y luchar por el beneficio personal y lo más importante de todo una gran capacidad para relacionarse con las demás personas.

Esta última característica es fundamental ya que en el futuro no sólo será importante saber mucho, sino tener la capacidad de llevarse muy bien con los compañeros de trabajo, estar motivados siempre, aprender y conocer más sin que alguien esté detrás para recordarlo, trabajar muy bien en equipo y a aceptar siempre las dificultades y cambios como oportunidades para ser mejores.

Finalmente queda claro que es una tarea compartida entre universidades y estudiantes, y no se puede culpar ni a uno ni a otro, hay que hacer un trabajo conjunto, pero gran parte de la responsabilidad la tienen las universidades por lo que deben enfocarse en aquellos puntos más deficientes, lograr una mayor interacción con los alumnos y permitirles expresarse libremente sin imponerles algún tipo de pensamiento o modo de vida, ya que eso causaría una falta de identidad y de ideas propias al estudiante coartándole la posibilidad de ver y conocer todos los puntos de vistas y formas de vida.